28 de abril de 2013

Lo intento, lo siento, no miento.



 Sabes lo que sucedió? Yo no esperaba verte, todo sucedió porque perdí un tren, casi nunca entro a ese café, por no decirte nunca y ahí si mentiría ya que a ese local entre varias veces pero por razones menos banales como la de hoy o ayer, dependen mis tiempos de los  tuyos y de cuando decides leerme.
Entre directo al mostrador mirando el reloj, luego al chico de la sonrisa comercial y le pido un cortado sin azúcar y el teléfono para una llamada urgente; el café en cinco minutos, el teléfono no se lo permiten prestármelo; se disculpo con otra sonrisa obligada, “todo bien” le dije, y me senté a esperar mi taza, le eche un ojo mas a la bicicleta que había amarrado a la reja de la ventana y saque mi cuaderno para revisar el texto,
Tengo la soga del tiempo al cuello ya que esta vez no llego al cierro, no es que no tenga el material, es mas, me sobra, lo que me falta es el tiempo para entregarlo o las fuerzas para encontrar más ratitos en mis días.
“ENTREGA QUE VAMOS RETRAZADOS!!”, dice el mensaje en mi teléfono, hace como una semana atrás, y yo que no se cómo enviarlo sin postergar  mis horas de sueño, ni dejar pasar la gran oportunidad de darles a todos algo para leer esta semana.
Intente enviar tres veces mi trabajo (Me creerías?)  pero entre una cosita y otra los días se me fueron pasando.
Llegue a trescientas palabras, puse un punto final, y le di un clic a “Hecho”, entonces levante la vista y te vi del otro lado del salón, en la última fila del pasillo camino al baño. En un sweater azul francia, que ahora recuerdo, es el que llevabas puesto la primera vez que te vi con ella.
Los dos de la mano. La llevabas de la mano como horas antes me llevabas a mi también así, esa mano mentirosa que ahora levantas  para saludar. Te miro, dibujo una mueca en los labios, sonrío, cierro  el cuaderno  de notas tomo mi bolso y voy directo a vos, sonreís también y parece que esos tres años no hubieran existido, como si el tiempo se hubiera detenido  después que te dije “He sido tan feliz contigo” y volteé la sala de cabeza  del portazo que di al marcharme. Nos miramos te mire,  y recordamos, o recordaba solo yo,  pero algo había en esos ojos tuyos, admiración, sorpresa, temor…un poco de cada cosa. Entonces la vi reflejada en la ventana atrás tuyo, la mirada era para ella, para tu presente y ahí fue  cuando me miraste, te disculpaste , pediste permiso y ella paso.
Entonces tus ojos decían “No te recuerdo” (Mentían!). Tanta razón tenía quien me dijo mientras yo me escondía  tras un pañuelo “Leemos, no lo escrito, sino lo que deseamos ver”, y cuando estaba a punto de cometer una estupidez, èl me tocó el hombro y señaló la mesa con mi taza de café. Di media vuelta y regresaron esos tres años de silencio.
Tomé la mitad del mapa que aun guardaba de cómo volver siempre a ti y lo deje salir volando por la ventana, voló tan lejos como fuera del alcance  de mis manos, lejos, como hasta el pasado.
Mira, no estabas en mis planes, pero ayer estabas ahí, esta vez sin depender de tus tiempos, sino de los míos.
Me iré de tus recuerdos como Salí de ese café pero juro y lo siento no miento…. Me viste partir.

Pd: No me fui ese día con las manos vacías. Bajo la taza de café dejó su teléfono.

2 comentarios:

  1. solo queda una duda... sere todavia motivo de tu inspiracion? fue la pregunta que el le hizo al levantarce de donde estaba sentada un momentito antes de que volteara su rostro,,,ella solo se fue dejandole la duda que aun le consume el alma...podrias calmar esta angustia de saber que esta en tu mente si es protagonista de tus musas?
    JAMAS ESTARE AUSENTE

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  2. Aun vives aquí; aun cada una de tus palabras pisan fuerte a mi lado. Aun vives en mi...Como no serlo si jamas estarás ausente.

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