4 de noviembre de 2011

Por mil intentos no logro llegar a la costumbre
de este oficio de robarte letras.
Mi ocupación secundaria,
darte mas trabajo del que ya te daba diario.
Me ocupo tanto de con el codo ir borrando
eso que en el pasado te decían
que esa mujer no te convenía,
esos falsos consejos,
falsas profecías,
que lo de los dos no progresaría.
Aun hoy, mas de tantos días
y aun sigo escribiendo sobre tu tinta fresca,
dejándote mensajes de amor desesperado:
Mírame, mírame, mírame vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario