6 de julio de 2014

Creo que te amo

No te enamores de mí, 

Me escribió en un diálogo roto.
Ya, que tan parecidos, nos mataríamos de cerca, 
confundiríamos las reglas a nuestro deseo, a nuestra complacencia. 
Seamos cómplices, amantes condenados.
Hermanos incestuosos, dos estúpidos enamorados. 
Seamos un plato roto, dos mitades desiguales. 
Dos versos en rima, de un párrafo interminable.
Polos opuestos, enfrentados.
Un par de medias en verano.
Un rezo, un pecado, una vergüenza, un confesionario.
Y se me quedo mirando, y no sonreía.
Con su silencio yo la mirada baja, y nada nos decía
Que me quede pensando, ¿que sera lo que me diría?
Y un beso de su boca,  ¿que mas yo quería?
Por el roce de tus labios yo respiro, yo suspiro.
Por el toque de tus manos, mis piernas, tu cintura.
Tus dedos jugando en mi piel, hasta estallar hasta exhalar.
No me dejes, no te ausentes, no te asustes.
No ahora, que estas donde siempre yo quería.
Pídeme lo que mas deseas.
Avísame si tienes hambre, frió, sueño;
Dime si tengo lo que necesitas.
Un abrazo tan fuerte, tanto,
como para aquí  dentro meterte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario